Errores que comenten los ministros al predicar en la iglesia

Pulpito cristiano

Si estás leyendo este artículo a lo mejor eres humilde y crees que no lo sabes todo y todavía puedes aprender. Si no te interesa a lo mejor ya lo sabes todo y crees que estos errores no los estás cometiendo (habría que preguntarle a tu iglesia…)

  • Copiar mensajes de otros predicadores

Por amor a Dios ¡ si vas a copiar el sermón de otro porqué mejor no poner el mp3 para que la escuche toda la iglesia ¿Qué sentido tiene reciclar mensajes o repetirlos ¿ No creo que la gente se sienta bien con esos sermones que das siempre para fin de año, una y otra vez el mismo…

Si Dios le dio un mensaje a determinado predicador seguramente él lo puede dar de mejor manera que una simple repetición.

Dedica tiempo a planear tus propios sermones según las necesidades de tu gente. No te puedes llamar “Pastor” si no tienes nada propio que darle de comer a tu iglesia.

Esto puede parecer duro… pero si eres de verdad siervo de Dios sabrás que debes preocuparte más que simplemente “copiar y pegar” un mensaje.

  • No ser original para elegir el tema

No debes tener temor para elegir un buen tema para tu iglesia. Ellos se lo merecen, aparte de diezmar, dan su tiempo para recibir algo que valga la pena de tu parte; los miembros necesitan atención personalizada y no puedes venir a elegir temas trillados que ellos se lo saben de memoria.

No busques temas rebuscados para que ellos sepan que eres elocuente, tampoco temas sencillos para niños. Se creativo y busca temas que valgan la pena.

  • No preparar tu sermón a la perfección

Si tu tema es copiado o propio pero no lo conoces a la perfección; estarás titubeando en el pulpito… Qué pena!  Todos lo notan aunque finjan que no se dan cuenta.

No hay nada más bochornoso que te equivoques al citar la Biblia, que te confundas con las palabras, que se te vayan las ideas, y la lista sigue…

No basta anotar tu sermón, tus citas, tus fuentes sino sobre todo: Debes SABER en carne propia lo que estás hablando, debes ser creíble, ser enfático, sin equivocaciones.

Haz como si te interesará el tema, (estoy siendo sarcástico) haz como si fuera importante lo que estás haciendo (vaya que lo es) devenga tu salario de pastor preparando un mensaje a prueba de equivocaciones.

  • Alargar tu mensaje demasiado

Respeta el tiempo de los demás. Todos tenemos más cosas que hacer. No puedes ser inconsciente y abusar del tiempo de las demás personas. Da el ejemplo de orden, respetando las reglas que tú mismo has puesto.

No creas una gran introducción, 5 puntos importantísimos (aburridos) y luego termines con un llamado de 1 minutos porque ya no te quedó tiempo. Se organizado.

  • No ser un líder nato

Un pastor es un líder. Punto.

Si no actúas como líder, otro lo hará y causará divisiones en tu iglesia, así de fácil ¡

Para evitarlo aprende cómo ser un líder, estudia, prepárate y pongo en práctica.

Un líder saca lo mejor de las demás personas, da el ejemplo, es digno de imitar, da gusto seguir, es amado y sobre todo, un líder deja más líderes en su lugar.

Un líder no es un engreído gritón!

Seguramente con estos consejos puedes mejorar y ser un excelente obrero de Dios. Trata de cambiar hoy mismo si te identificas con alguno de estos puntos.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

7 + Nueve =