Déjate usar por Dios

Dejate usar por Dios

Muchas personas anhelan ser usadas por Dios para el crecimiento de su Reino y la expansión del evangelio, sin embargo nosotros mismos ponemos impedimentos para detener el llamado de Dios. Déjate usar por Dios ahora.

Dios decidirá si usarte o no, y en qué proporciones.. Pero debes tener en cuenta aspectos básicos para dejarte usar por Dios en su obra.

Vive en santidad

Dios NUNCA podrá usarte si vives en pecado.

Dios no tiene relación con el pecado ni con las tinieblas, Dios es luz; y para servirle necesitas estar en luz.

Sé paciente y servicial

Muchas veces las personas se apresuran y al ver que Dios no los llama todavía, ellos mismos se autollaman, autoproclaman y se autoenvían.

  • Isaías dijo: Heme aquí, envíame a mí.
  • Apartadme a Bernabé para la obra dijo el Espiritu Santo en el libro de los Hechos de los apóstoles.

Mientras llega tu momento, puedes servir a tu Señor de la manera que sea, comienza desde abajo, sé humilde.

El sabrá cuando es tu momento, tú no te puedes creer que ya estás listo para la obra, el momento es cuando Dios dice

Permanece en la presencia de Dios.

Cuando Dios llamó a Samuel, él estaba en el templo de Dios sirviendo en lo que podía en ese momento. Dios te sacará de donde estés y te usará para sus propósitos.

Samuel NO estaba en el pecado cuando fué llamado, estaba en el lugar correcto. Se dejó usar por Dios.

Acepta sus propósitos

Sus propósitos pueden NO ser los tuyos… La mayoría quiere que Dios los use como evangelistas, tener canales de televisión y llenar estadios.

¿No será que quieres fama en lugar de ser usado por Dios?

Los que se dejan ser usados por Dios no ponen excusas, simplemente aceptan el lugar donde Dios los ponga, puede ser diácono, editor de videos en la iglesia, tocar el piano, recoger la ofrenda, hacer limpieza, etc.

La ubicación no importa, lo que importa es servir.

Déjate usar por Dios.

No pongas “peros” Dios te usará cuando él diga, en el puesto que él diga, como él diga. ¿Lo aceptas? Debes empezar de abajo para que Dios te exalte si fuera el caso, sino;  de todos modos te puedes dejar que Dios te use para otras áreas que también son importantísimas en su Reino.

Cada día debes anhelar ser usado por Dios para sus propósitos. Se honesto, se genuino. Anhela ser de bendición para otros más que anhelar fama, dinero y popularidad.

Señor: Queremos que nos uses. No ponemos excusas ni levantamos barreras. Heme aquí Señor, envíame a mí.

 

 

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