Combatir sus tentaciones

tentaciones cristianas

Un reciente estudio de sondeos de la empresa Barna Group, especializada en comportamientos sociales y religiosos, a realizado una encuesta a más de mil personas entrevistadas vía telefónica en EEUU sobre la tentación en sus vidas diarias, 6 de cada 10 personas reconocen que ni siquiera ofrecen resistencia ante sus tentaciones ni intentan huir de ellas.

Si existiese una pastilla mágica que automáticamente les librara de estas tendencias, se la tomarían. Como no existe, ese 59% de los encuestados admite que no hace nada para combatir sus tentaciones.

Los jóvenes, los menos luchadores
Los cristianos practicantes y las personas mayores de 50 años son los que más se resisten a la tentación. Entre los mayores de 50 años, casi la mitad dice que combaten activamente sus tentaciones.

Entre los menores de 28 años, sólo un tercio dice que ofrece batalla a sus tentaciones.

De las personas que tienen entre 30 y 50 años sólo un 40% intenta resistirse a sus tentaciones.

La encuesta demuestra también (aunque sin difundir las cifras exactas, que aparecerán en un libro) que tanto los católicos practicantes como los evangélicos practicantes intentan resistir sus tentaciones por encima del 50%.

Cuando la encuesta pregunta por qué caemos en las tentaciones que nos afectan, la mitad de los encuestados dice, simplemente “no estoy seguro”. La segunda respuesta más común, que declara un 20%, es “para escapar de la vida real”. No muy distinta es la tercera respuesta más común (un 8%): “para sentir menos dolor”. Y un 7% admite que si cede a las tentaciones es “para satisfacer las expectativas de la gente”. Casi nadie responde con el argumento filósofico o teológico de que “es por nuestra naturaleza humana o pecadora” (apenas un 1%).

Las 8 formas de resistir la tentación. Ese 40% de norteamericanos que combaten activamente sus tentaciones han desarrollado todo un arsenal para luchar “la buena batalla”. Los 8 recursos más frecuentes (declarados por más de 5% de los “resistentes”) son:

-La oración 18%
-Usar la razón y cosas que le recuerden su propósito 12%
-Simplemente decir “NO” 10%
-Mantenerse alejados de la posibilidad 10%
-Centrarse en hacer otras cosas 8%
-Considerar las consecuencias 7%
-Convencerse a uno mismo para dejarlo 5%
-Practicar ejercicio 5%

Queda claro que se trata de una sociedad muy individualista donde la persona está sola frente al pecado: sólo un 4% llama a alguien.

La oración y la razón son las dos armas principales (y no excluyentes entre sí) para plantar cara a la tentación.

Hay que recordar que estas herramientas son las que declaran usar sólo 4 de cada 10 encuestados. Los otros 6 de cada 10 no usan ninguna y admiten, que se dejan llevar por sus tentaciones.

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