5 costumbres que fastidian tu matrimonio

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Pareciera que los matrimonios duraderos y fuertes se están extinguiendo, antes era más común ver matrimonios sólidos que ahora. Conoce estas costumbres e identifícate con alguna de ellas para salvar tu matrimonio.

1. Redes sociales

Ya no es necesario salir de casa para ponerse en contacto con antiguos compañeros de vida o amores juveniles, incluso para establecer nuevas relaciones de amistad. A razón de ello se despiertan sentimientos en la pareja que hacen que la relación tambalee; y es que, claro, al no saber con quién y de qué habla tu pareja, las inseguridades salen a “flor de piel” y la vida marital va deteriorándose.

Quizás puedas sorprender a tu pareja tratando de averiguar la clave de tu Facebook, pero si quieres evitarlo, solo habla con claridad de tus reencuentros con tus antiguas amistades y las nuevas que puedas establecer. Recuerda que entre pareja no debe haber secretos. Eso te evitará muchísimos inconvenientes.

No se trata que tu pareja sea inseguro o insegura, simplemente si le das motivos válidos para tener celos, es de lo más normal que los tenga.

Si no quieres que piense mal, evita las complicaciones con la SINCERIDAD.

Si crees que no puedes ser sincero con tu pareja, BINGO !! Acabas de descubir un punto débil en tu relación…

Sin sinceridad, todo cae en lo absurdo y ninguna relación tendrá un final feliz.

2. Las “mañas” que fastidian

Es justo reconocer que hay pequeñas “malas costumbres” de tu pareja que te generan mucha molestia. Eventos tan fútiles como que tu esposo deje los pelos de su barba en el lavado después de afeitarse, que no suba la tapa del inodoro antes de usarlo o incluso que aplaste el tubo de pasta dental por la mitad. Cosas como éstas hacen que algunas mujeres enloquezcan de rabia.

Pese a que eso las moleste mucho, algunas prefieren guardar silencio y tratar de pasarlas por alto, sin darse cuenta que estas pequeñas manías están haciendo de las suyas de manera tácita en la relación. Por eso, si algo que hace tu pareja te molesta, por mínimo que sea, habla de ello antes que quieras “gritarlo a los 4 vientos”. Puede que no se haya dado cuenta que eso en particular te pone los nervios alterados.

Si conversas con bueno tono, de buena manera, con amabilidad; a lo mejor tu pareja desee colaborarte y asunto resuelto.

3. Exceso de cuidado personal

No hay nada de malo en el cuidado personal, en lucir bien y presentable en casa como en la calle o el trabajo, pero cuida que eso no sea un exagerado interés en parecer perfecto. Esta situación podría ser mal interpretada por tu pareja y traerte líos innecesarios que van a terminar por agotar la paciencia de ambas partes.

No es que no puedas lucir guapo o bella, ¡claro que sí! pero sin parecer un anuncio de revista de moda. Todo con prudencia y decoro, seguro serán más felices.

4. Mala comunicación

Sin comunicación no hay matrimonio. Si no puedes expresar una oración completa sin malos entendidos, sin discusiones y sin mentiras… estás muy, muy mal.

Debes aprender a conversar sin gritos, sin ironías, sin doble sentido, con la verdad y sinceridad.

Debe ser PRIORIDAD aprender a comunicarte efectivamente, de esto en gran medida depende el tiempo de vida de un matrimonio.

Muchos matrimonios cristianos se han roto por no saber conversar, por no saber expresar ideas, emociones y soluciones a problemas.

Tu conversación debe ser franca, sincera, honesta, cordial, amable, enfática pero sobre todo con claridad.

No dejes nada a la inventiva, a la imaginación de tu pareja, simplemente exprésate lo mejor que puedas para asegurarte que lo que querías deci,r es lo que dijiste y eso es lo que entendió tu pareja.

5. Mala administración del dinero

Desde no ganar lo suficiente hasta gastar en lujos innecesarios, puede hacer que haya sendos problemas en la pareja.

No es raro ver que el esposo se moleste porque la esposa no lo toma en cuenta para administrar el dinero que ella gana por su trabajo, o que la esposa se enoje porque su esposo no le da lo suficiente para los gastos del mes.

Lo justo es que si ambos trabajan, los dos participen en los gastos e inversiones hogareñas y que se queden algo de dinero para sus cosas personales. En caso que sea uno solo el que aporte el dinero del hogar, lo justo es que no subyugue a su pareja por eso y en su lugar muestre su generosidad compartiendo para ambos lo que queda, después de sacar los gastos mensuales.

En conclusión:

Toda pareja va a presentar inconvenientes, la diferencia entre aquellas que triunfan y llegan a ancianos amándose y las que no superan los 5 años de matrimonio, es que las primeras saben superar esos problemas y no dejan de luchar por su matrimonio. Sigue ese ejemplo y luchen por su felicidad.

El amor no es suficiente para que tu matrimonio sea duradero. No estamos en la edad de pieda.

Aparte de amor, debes aprender a tener un matrimonio exitoso, estudiar, leer, cultivar buenos hábitos, poner de tu parte y sobre todo hacer de Dios el centro de tu vida y de tu hogar.

Tienes que andar con los ojos bien abiertos y trabajar mucho por un hogar feliz. La felicidad se construye día a día con esfuerzo y dedicación.

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